Visitando las Hurdes, desde las batuecas.

Emulando a Buñuel, los chotos estamos ya metidos en un viaje a través de las Hurdes, bajando por las Batuecas, en Salamanca. Diréis cómo estos dos chotos siendo de Cáceres no lo han hecho al revés, quedaría muy bien decir que lo hemos hecho así para imitar lo máximo posible a Buñuel, pero seamos francos, lo hemos hecho así porque el hotel que hemos encontrado en San Martín del Castañar es estupendo y a muy buen preció, las instalaciones son maravillosas; tiene internet y una cabina de ducha de hidromasaje que acabo de probar y está muy bien…

Decoración del hotel en San Martin del Castañar

Decoración del hotel en San Martin del Castañar

Volviendo al tema, os recuerdo que esta no es la primera vez que los chotos hemos venido a las Hurdes. Hace como un par de años ya estuvimos aquí y os lo contamos:

Si bien de esto hace dos años como os he dicho, y estoy seguro de que nuestra experiencia como viajeros y sobre todo como blogeros nos ayudará a contar mejor le viaje por las Hurdes.

De igual forma que Buñuel, hemos decido empezar esta segunda excursión por las Hurdes desde la Batuecas. San Martín del Castañar es nuestro campamento base, en principio por motivos económicos, pero ahora que lo he  visto, debo agregar que nada más entrar en el pueblo he sentido que los restaurantes tienen las reservas completas. Debía estar aquí y ahora; el lugar es precioso, perfectamente conservado y mejorado. Mantiene las estrechas calles de antaño, pero con una iluminación y una limpieza que las hace parecer salidas de un cuento de hadas.

Fuente de San Martín del Castañar.

Fuente de San Martín del Castañar.

Por la tarde lo cierto es que estabamos bastante cansados por el viaje  y nos hemos dedicado a una hibernación temporanea en la habitación del hotel. Pero a eso de la puesta del sol, cuando los Bichotos abrimos por segunda vez la mirada al cielo. Nos hemos sorprendido por la transparencia de las nubes frente a la luna, por la iluminación de las calles y por la “son-brisa” (mezcla de sonrisa y brisa)especial del lugar.

Yo mismo hipnotizado por la belleza natural de las Batuecas

Yo mismo hipnotizado por la belleza natural de las Batuecas

El pueblo es como un sitio donde hay mucha gente, pero  no se nota. Parece desierto y sin embargo todos los restaurantes tienen sus reservas completas.

La cercanía de las distintas localidades de las Batuecas convierte a cada pueblo en un barrio. Los lugareños se  desplazan para cenar en un pueblo y para continuar la noche en otro…

Vamos a hacer de esta entrada una especie de película de esas que siempre continuarán, porque todo no se puede decir en un día y por que ya me apetece publicar esta experiencia con vosotros. Continuara….

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