Granizada en Cáceres

«Es increíble Dios mío, en mi vida hemos visto nada igual, la zona del Rodeo parece un campo de guerra, coches con lunas rotas, árboles arrancados, los pisos con persianas partidas. Es increíble, da miedo». Así relataba José a las 21,35 horas de ayer en HOY.es los efectos de la tormenta que zarandeó a Cáceres como nunca se recuerda. «En la Mejostilla ha temblado el suelo… locales y garajes inundados… Impresionante. Parecía que se caería el suelo», escribía Laura cinco minutos más tarde.
A esa hora, había árboles caídos en la avenida de Alemania, en Ruta de la Plata y un sinfín de calles; decenas de pájaros muertos en Hernán Cortés víctimas del viento, el agua y los granizos; tráfico cortado, garajes inundados, edificios como el crematorio o a ratos la oficina de este mismo diario sin energía eléctrica, y equipos de policía, bomberos y de Conyser repartidos por toda la ciudad intentando reparar daños.

Apenas fueron 20 minutos, entre las 20,45 y las 21,05, pero las consecuencias se alargaron durante mucho más tiempo: el tráfico resultó un caos hasta las 22,30 horas en el centro de la ciudad, no se podía circular por ejemplo hacia la plaza de toros y la luz de la calle iba y venía. A las once y media de la noche los bomberos aún no estaban en disposición de informar a los medios de comunicación porque no habían parado de atender inundaciones, que afectaron incluso al Ayuntamiento, pero sobre todo a barrios como San Blas, La Mejostilla o el Puente de San Francisco, donde al menos dos vehículos se vieron atrapados por el agua y sus conductores tuvieron que salir nadando. Los vecinos le prestaron ropa seca a una enfermera que se diría al Hospital a trabajar.
Al cierre de esta edición no se tenía constancia de daños personales, y aún era imposible cuantificar los materiales, aunque en muchos puntos de Cáceres se podían observar árboles caídos sobre vehículos estacionados en la calle. El hipermercado Carrefour cerró sus puertas por su seguridad.
Una estación meteorológica ubicada en el barrio R-66 registró 55 litros de lluvia caída a lo largo del día ayer, aunque no es una cifra oficial. Adolfo Marroquín, responsable de la Agencia Española de Meteorología en Extremadura, explicó anoche a este diario que la causa del fenómeno padecido ayer por Cáceres fue la borrasca situada al oeste de la Península, muy cerca de la costa portuguesa, acompañada de una masa nubosa y frío en altura. Hoy continuará la alerta naranja con precipitaciones que pueden llegar hasta los 30 litros.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Categorias