Teatro Romano de Mérida

Estamos viendo que el festival clásico de Mérida tiene mucho interés para todos vosotros, nuestros lectores, y por eso os queremos ofrecer más información sobre el Teatro Romano de Mérida. En esta entrada mostraremos un resumen de su historia y otros datos de interés así como fotos y vídeos.

Historia del Teatro Romano de Mérida

La construcción del teatro fue promovida por el cónsul Marco Vipsanio Agripa. Según se puede ver en un grabado del propio teatro su construcción se produjo en los años 15 a 16 a.C.

Marco Vipsanio Agripa, promotor de la construcción del teatro Romano de Mérida.

Marco Vipsanio Agripa, promotor de la construcción del teatro Romano de Mérida, años 15 a 16 a.C.

El teatro ha sufrido varias remodelaciones, la más importante, a finales del siglo I o principios del siglo II, posiblemente en época del emperador Trajano, cuando se levantó la actual fachada o frente de escena, y otra en época de Constantino entre los años 330 y 340, introduciéndose nuevos elementos arquitectónicos-decorativos y construyéndose una calzada que rodea el monumento. Tras el abandono propiciado por el cristianismo a causa de la inmoralidad del teatro, éste se abandona y cubre de tierra, quedando solamente visible la zona superior del graderío (summa cavea). La imaginación popular la denominó “Las Siete Sillas”, donde según la tradición se sentaron en ella diversos reyes moros para dedicir los destinos de la ciudad.

El teatro ubicado en el Conjunto Arqueológico de Mérida que es uno de los principales y más extensos conjuntos arqueológicos de España. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993 por la UNESCO. El teatro se localizaba dentro de la ciudad romana en una situación períferica de la misma, junto a la muralla; apoyándose parte del graderío en el Cerro de San Albín.

Además de ser el monumento más visitado de la ciudad, desde 1933 alberga el desarrollo del Festival de Teatro Clásico de Mérida con lo cual recupera su función original y trasciende el mero ornamento. Leer más en: merida.es

Visitar el Teatro Romano de Mérida

Puedes encontrar el teatro fácilmente llegando a esta dirección: Avda. de los Estudiantes

Horarios de visita:

  • Del 1 de junio al 30 de septiembre: Mañanas: de 9.30 a 13.45 h. – Tardes: de 17.00 a 19.15 h.
  • Del 1 de octubre al 31 de mayo: Mañanas: de 9.30 a 13.45 h. – Tardes: de 16.00 a 18.15 h.

Arquitectura del Teatro Romano de Mérida

Teatro Romano de Mérida, arquitectura

Arquitectura del Teatro Romano de Mérida, imagen que muestra las distintas partes del Teatro.

Su diseño sigue fielmente las reglas de los tratados de Vitruvio (Marcus Vitruvius Pollio), contemporáneo de Augusto y autor de un extenso sumario de toda la teoría sobre la construcción que había sido escrita hasta el momento: Los diez libros de la arquitectura (De Architectura Libri Decem).

El Teatro emeritense muestra semejanzas con los teatros de Dugga (Túnez), Orange (Francia) y Pompeya (Italia). El edificio responde a un modelo típicamente romano, ya establecido anteriormente en las construcciones de Pompeya y Roma.

Vídeo explicativo sobre el Teatro Romano


Consta de un graderío semicircular para unas 5.800 personas dividido en tres alturas, la ima (con 22 gradas y 6 puertas), media (con 5 gradas) y summa cavea (con otras 5 gradas) . Levantado en el ángulo este de la ciudad, fue construido, aprovechando, como en los teatros griegos, la ladera de un cerro, en este caso la ladera de San Albín.

Teatro Romano de Mérida

Graderío semicircular dividido en tres alturas, la ima (con 22 gradas y 6 puertas), media (con 5 gradas) y summa cavea (con otras 5 gradas). Tiene un diámetro de casi 96 m. A estas gradas se accedía mediante 13 puertas que comunicaban con los vomitoria. En su centro y parte más baja se sitúa la orchestra también semicircular (de 30 m. de diámetro), con las tres gradas de la poedria, reservadas para la alta sociedad emeritense y delimitadas con un murete semicircular de separación o balteus.
Esta orchestra estaba recubierta de mármol, y en su frente se levanta la vertical del podium, el frons pulpiti, compuesto por sucesivas exedras rectas y curvas. Además de las 13 puertas de acceso al graderío, tiene dos más para entrar en la escena, todas ellas con pasillos abovedados.

Puertas de acceso a la scena

El frons scaenae, o frente de la escena, es elemento más conocido del conjunto arquitectónico. Sobre podia de 2,5 m. de altura, recubiertos de mármol, se elevan dos cuerpos de columnas corintias de casi 30 m. cuyas basas y capiteles son de mármol blanco y los fustes de mármol azul. Sobre cada orden de columnas se extienden sus correspondientes entablamentos con arquitrabe, friso y cornisa, todos ellos finamente decorados.
Entre estas columnas , se sitúan una serie de estatuas, emperadores divinizados, dioses y personajes clásicos como Plutón, Júpiter o Proserpina, sobre los que destaca la imagen sedente de la diosa Ceres esculpida en excelente mármol blanco y con una altura de 2,10 metros.

Modificaciones del Teatro Romano de Mérida

La modificaciones del teatro fueron continuas como las realizadas en tiempos de Trajano cuando se sustituyó parte del graderío central, en la ima cavea, por un santuario (sacrarium) de culto imperial, las del año 105 d.C. en que se levantó un nuevo frons scaenae o las de época de Constantino entre los años 330 y 340 d.C., cuando se pavimentó nuevamente la orchestra, se modificaron las puertas de acceso y se construyó una calzada que rodea el monumento. De su primer diseño quedan el porticus postscaenae o parte posterior de la escena, y el graderío.

Una vez implantado el cristianismo en el mundo romano, las representaciones, consideradas paganas y sobre todo inmorales, son prácticamente suprimidas, y el teatro cayó en desuso hasta nuestros días, que, una vez restaurado, comenzó de nuevo a ser escenario frecuente de grandes representaciones.

Todo gracias a J. R. Mélida, principal impulsor de la arqueología extremeña en el primer cuarto del siglo XX, cuya buena parte de sus investigaciones y trabajos los llevó a cabo en nuestra tierra entre 1907 y 1930, con la elaboración de los catálogos monumentales de Badajoz y Cáceres, las excavaciones en Augusta Emerita y el estudio del tesoro de Aliseda. En esta época la zona del Teatro era denominado popularmente como Las Siete Sillas, ya que antes de comenzar las excavaciones arqueológicas, únicamente eran visibles siete grandes fragmentos de la parte más alta del graderío, en los cuales, según la leyenda se sentaron siete reyes moros para decidir los destinos de la ciudad. Leer más en| extremaduraaldia.com

 

 

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